El OBEY lleva una caja de cambios automática con variador (sin embrague) con marcha adelante, marcha atrás, punto muerto y reductora. Existe la posibilidad de bloquear el diferencial trasero para evitar que la capacidad de transmitir movimiento se malogre porque una rueda patine.
La suspensión es independiente a las cuatro ruedas, con mucho recorrido (250 mm). La componen brazos superpuestos intercambiables de delante a detrás y de izquierda a derecha, con lo que se logra una gran economía en recambios. De serie, la delantera está dotada de un sistema anti-dive (anti-hundimiento) y todos los amortiguadores son de gas con regulación de precarga, que ofrecen al usuario “entendido” la posibilidad de hacer sus propios reglajes.
Los frenos, de doble circuito paralelo por eje independiente, los forman discos ventilados de 210 mm, con pinzas radiales con anclaje monobloque de cuatro pistones en cada una de las cuatro ruedas. E freno de mano actúa directamente sobre las pinzas de freno traseras.
El Obey monta neumáticos de la firma Innova en especificación Todo terreno, de 25×8-12 delante y 25×10-12 detrás; las llantas son de aluminio.
Los asientos, tipo baquet, son regulables en longitud y reclinación, ergonómicos y transpirables, tapizados con un tejido sintético que repela el agua. Ajustable altura de volante, además de la movilidad de los asientos .
En el lateral del capó asoman cuatro pequeños faros halógenos (dos para las luces largas y de posición y otros dos para las cortas) que personalizan su frontal, junto con las defensas opcionales.